Reforma laboral: el Gobierno acelera el debate y admite posibles cambios antes de fin de año
POR: JOSÉ LUIS FERNÁNDEZ
Con la convocatoria oficial a sesiones extraordinarias del 10 al 30 de diciembre, el Gobierno nacional busca dar un paso decisivo: aprobar la reforma laboral antes de que termine 2025. La estrategia legislativa ya está definida: el proyecto ingresará por el Senado, donde Patricia Bullrich lleva adelante las negociaciones para asegurar la media sanción.
Según fuentes del oficialismo, Bullrich mantiene conversaciones con representantes de todos los bloques, incluso con sectores del kirchnerismo, aunque no esperan respaldo de esa bancada. Desde su entorno remarcan que el objetivo es construir consensos sin alterar el espíritu central de la propuesta.
La iniciativa, redactada bajo la impronta del Ejecutivo, introduce modificaciones en la Ley de Contrato de Trabajo. El Gobierno la define como “moderada y ecuánime”, y se distancia de antiguos proyectos de flexibilización profunda.
“Es una ley moderada y estamos contentos con el consenso logrado”, expresó Bullrich.
Aun así, el oficialismo admitió que está dispuesto a incorporar cambios durante el debate parlamentario para ampliar apoyos.
Desde la Cámara de Diputados, la legisladora de La Libertad Avanza Sabrina Ajmechet aseguró que habrá “espacio para introducir mejoras”, destacando la necesidad de adaptar las normas a un país donde cerca del 40% de los trabajadores permanece en la informalidad.
Uno de los puntos que genera mayor discusión es una propuesta extraoficial vinculada a la CGT, que plantea un régimen laboral especial para menores de 30 años, con:
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vacaciones, salarios y jornada más flexibles,
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indemnizaciones diferenciadas, y
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un nivel de protección laboral reducido hasta los 30 años.
Recién cumplida esa edad, los empleados accederían al régimen completo de la Ley de Contrato de Trabajo.
Dentro del Gobierno hay miradas divididas: algunos consideran que puede ser una herramienta clave para fomentar el empleo joven, mientras que otros advierten tensiones con sectores del Consejo de Mayo y con parte de la dirigencia sindical.
Si el debate no logra cerrarse en diciembre, el presidente Javier Milei analiza la posibilidad de extender las sesiones extraordinarias durante enero o febrero, con el fin de asegurar un tratamiento definitivo.
La negociación sigue abierta, el calendario es ajustado y el gobierno apuesta a cerrar uno de los proyectos más sensibles de su agenda económica antes de que comience el año electoral.