UNA FINAL HISTÓRICA: EL “GIGANTE” EXPLOTÓ Y CERRÓ CON UNA NOCHE INOLVIDABLE
El estadio “José Felipe -Pocholo- Mendiburo” del Club Belgrano fue escenario de una de esas jornadas que quedan marcadas en la memoria del fútbol local. El cierre del Torneo “Gigante de Barrios” no solo coronó campeones, sino que confirmó el fenómeno: convocatoria récord, clima de fiesta y una organización que llevó el evento a otro nivel.
La definición arrancó con la final femenina de la Copa “Valentino”, donde De Taquito se impuso con autoridad por 2 a 0 ante Paso de las Niñas. Emilia Ojeda fue la gran figura, marcando un gol en cada tiempo para sellar el título. En el complemento, el equipo campeón sufrió la expulsión de Agostina Ocampo, aunque eso no modificó el rumbo del partido.
El segundo turno elevó la tensión al máximo. Yaguá Rincón y Fenerbache protagonizaron una final vibrante que terminó 2 a 2, pero que consagró a Yaguá como campeón gracias a la ventaja obtenida en la ida. Diego Sánchez había puesto en ventaja a Fenerbache, pero Martín de los Santos igualó cuando su rival ya jugaba con diez por la expulsión de Leandro Quiróz. En el complemento, Ezequiel Rajoy dio vuelta el resultado para Yaguá Rincón, que luego quedó con nueve tras la expulsión de Gabriel Estigarribia. Sobre el cierre, Faustino Fernández empató de penal, aunque no alcanzó para cambiar la historia.
En medio de ese clima, los sorteos mantuvieron la atención de un estadio colmado, que ya a esa altura vivía una verdadera fiesta popular. En este sentido la moto sorteada quedo en manos del barrio Triangulo, el nombre de la afortunada es Estefania Irupé Barrios Paiba.
La noche tuvo su punto máximo con la gran final de la Copa Quilmes. Atlético Solari fue contundente y venció 3 a 0 a Villa Belgrano para consagrarse campeón. Ramón Piedrabuena marcó por duplicado en el primer tiempo y Jonathan Muñoz liquidó la historia en el complemento, luego de que el arquero Ramón Gómez se luciera atajando un penal a Leonardo Rojas.
El cierre fue a pura emoción con la entrega de premios, encabezada por el presidente del club, Diego Bernardoni, junto a la intendente Verónica Espíndola, la presidenta del Concejo Deliberante Marisa Acuña y autoridades municipales.
Atlético Solari no solo se quedó con la Copa Quilmes, sino también con el Trofeo Challenger “Municipalidad de Curuzú Cuatiá”. Además, Jonathan Muñoz fue el goleador del torneo, Ramón Gómez se llevó la valla menos vencida y Tiago Monzón fue reconocido como la revelación.
Como broche final, la música tomó el control del estadio con el show de Antonio Ovelar y Los Miller, cerrando una jornada que combinó deporte, espectáculo y comunidad.
El “Gigante” no solo terminó: se consolidó. Y lo hizo batiendo récords, confirmando que el fútbol de barrio sigue más vivo que nunca.