LA INSEGURIDAD VIAL SIGUE VIGENTE EN CURUZÚ
Tres siniestros en pocos días: un motociclista con fractura grave y dos conductores alcoholizados
La problemática de la inseguridad vial vuelve a instalarse con fuerza en Curuzú Cuatiá tras una serie de accidentes ocurridos en distintos puntos de la ciudad durante los últimos días. Los episodios, registrados entre miércoles y domingo, dejaron como saldo un motociclista con lesiones graves y otros dos conductores involucrados en hechos con alcoholemia positiva.
Los casos reavivan la preocupación por la conducción imprudente, el consumo de alcohol al volante y la falta de respeto por las normas de tránsito.
Accidente frente a la Escuela N° 7: un herido con fractura expuesta
El hecho más grave se registró el miércoles 25 a las 21:53 horas sobre avenida Eva Duarte de Perón, en inmediaciones de la Escuela Especial N° 7 “Dr. Juan Balestra”.
Personal de Comisaría Segunda tomó conocimiento del siniestro y al arribar constató la colisión entre una motocicleta Gilera 150 cc de color roja y un automóvil Ford Fiesta rojo.
De acuerdo a los primeros datos recabados en el lugar, el automóvil circulaba en sentido Este-Oeste, mientras que la motocicleta lo hacía en sentido contrario, de Oeste a Este.
Como consecuencia del impacto, el conductor del rodado menor fue trasladado de urgencia al Hospital Civil “Dr. Fernando Irastorza”, donde el parte médico confirmó una fractura expuesta de fémur derecho, lesión de carácter grave.
En el lugar trabajaron Bomberos Voluntarios, personal policial y peritos accidentológicos, quienes realizaron las actuaciones técnicas correspondientes. Ambos vehículos fueron secuestrados y trasladados a la Comisaría Segunda. Interviene en la causa la fiscal Clara Belén Arrúa.
Conducía en contramano y dio positivo en alcoholemia
El segundo episodio ocurrió el sábado 28 alrededor de las 6:30 de la mañana en la intersección de Monte Caseros y Rodríguez Peña.
Una camioneta Volkswagen Saveiro que circulaba en contramano por Rodríguez Peña, en sentido Sur-Norte, impactó contra un Toyota Corolla que se encontraba estacionado. Producto del choque, el vehículo terminó volcado.
La conductora, una mujer perteneciente al Ejército Argentino, fue trasladada al Hospital Militar, donde se constató que presentaba lesiones leves.
Sin embargo, el control de alcoholemia realizado por personal de tránsito municipal arrojó un resultado de 1,83 gramos de alcohol en sangre, muy por encima del límite permitido.
Se labraron las infracciones correspondientes y se iniciaron actuaciones contravencionales por conducción peligrosa.
Motociclista ebrio chocó un auto estacionado
El tercer siniestro ocurrió el domingo 1 de marzo a las 21 horas sobre calle Soler, entre Don Bosco y Monte Caseros.
Un motociclista identificado como A.G.E., que circulaba de Norte a Sur en un ciclomotor Zanella Sol 50 cc, colisionó contra un automóvil Fiat Duna blanco que se encontraba estacionado.
El conductor fue trasladado al Hospital “Fernando Irastorza”, donde se determinó que presentaba lesiones leves.
El test de alcoholemia también arrojó resultado positivo, por lo que se iniciaron actuaciones contravencionales.
Una problemática que se repite
En menos de una semana, tres hechos distintos muestran un patrón preocupante:
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Conducción bajo efectos del alcohol
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Circulación en contramano
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Colisiones contra vehículos estacionados
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Un motociclista con lesiones graves
La reiteración de estos episodios en distintos puntos de la ciudad vuelve a encender la alarma sobre la necesidad de mayor conciencia vial, controles sostenidos y responsabilidad individual al volante.
El consumo de alcohol y la imprudencia siguen siendo factores determinantes en gran parte de los siniestros que se registran en Curuzú.
Más allá de los números
Detrás de cada accidente hay familias afectadas, recursos sanitarios movilizados y un sistema que debe responder ante situaciones evitables.
Mientras la ciudad continúa creciendo, el desafío sigue siendo el mismo: respetar las normas de tránsito y comprender que cada decisión al conducir puede tener consecuencias irreversibles.
La inseguridad vial no es un hecho aislado, es una problemática vigente que exige compromiso colectivo.